¿Te imaginas un mundo en el que las clases no se impartan en un aula física ni a través de una pantalla?
¿En el que los conocimientos se adquieran a través de implantes en nuestro cerebro?
¿En el que no existan campus universitarios físicos sino espacios fractales en continua evolución?
¿En el que se haga realidad la predicción de Deyra Unutmaz, uno de los diez “elegidos” de OpenAI:
“No mueras en diez años y vivirás para siempre”?
“No mueras en diez años y vivirás para siempre”?
La universidad como ciclo vital En este mundo inimaginable, la universidad ya no sería una etapa vital concreta posterior a la educación secundaria. El avance de la IA y la automatización del trabajo hará posible que la formación continua pase a ser un continuo a lo largo de toda la vida y que las personas vuelvan periódicamente a los campus universitarios (físicos o virtuales) para reinventarse y adaptarse a los sucesivos cambios. Las universidades no entregarían títulos al final de una carrera, sino “pasaportes de habilidades” vivos, continuamente actualizados por sistemas de IA que validarían y auditarían las capacidades en tiempo real. Las universidades volverían a convertirse en un alma mater a las que uno se adhiere y retorna cuando necesita un nuevo estímulo intelectual, un cambio o una nueva inquietud. Más allá de un lugar o una experiencia temporal, la universidad sería una identidad colectiva que acompaña toda la vida. Imaginemos incluso que algunas instituciones podrían evolucionar hasta abarcar grandes extensiones geográficas, con poblaciones residiendo de forma permanente dentro de ellas. Estas “ciudades-universitarias” tendrían sus propias economías basadas en la producción de conocimiento, patentes y tecnología de punta, negociarían acuerdos de colaboración científica, programas de intercambio intelectual, códigos deontológicos o incluso tratados de no proliferación de una IA militarizada.
Gabriel Arrabal
Doctor en Comunicación y director de Estudios Universitarios de EADE (Málaga).
Notas:
1. Contenido.
Algunas ideas de este artículo han sido procesadas con la ayuda de cuatro herramientas de IA: ChatGPT, Copilot, Gemini y Deepseek.
Se ha usado este prompt inicial: “Quiero escribir un artículo periodístico, que sea original y al mismo tiempo riguroso, sobre cómo va a cambiar la universidad tal como lo conocemos actualmente por el avance de la inteligencia artificial. ¿Seguirán existiendo? ¿Serán necesarias? ¿Aparecerán otros espacios de aprendizaje? ¿En qué se convertirán?”.
Las respuestas iniciales fueron bastante estereotipadas y conservadoras, con abundantes alucinaciones. Esto obligó a forzar respuestas algo más innovadoras y arriesgadas mediante sucesivos prompts más elaborados. Pero, sobre todo, a consultar estudios publicados en la literatura académica y otras fuentes sobre el futuro de la educación superior y el impacto de la IA en la misma.
2. Imágenes.
Todas las imágenes han sido generadas con inteligencia artificial mediante DALL·E, una tecnología de OpenAI. Solicitadas y adaptadas a través de ChatGPT.
3. Otras fuentes consultadas:
- Kelly, K. (2016). The inevitable: Understanding the 12 Technological Forces that Will Shape Our Future. Penguin.
- “No mueras en 10 años y vivirás para siempre”, Jon Hernández entrevista a Derya Unutmaz, disponible en https://youtu.be/mFozAlFFXt8?si=uFdqbMC__knLjeRA
- Véase el proyecto Neuralink de Elon Musk.
- IEEE Transactions on Neural Systems & Rehabilitation Engineering).
- Harari, Y. N. (2017). Homo Deus: a brief history of tomorrow. First U.S. edition. New York, NY, Harper, an imprint of HarperCollins Publishers.
- Kurzweil, R. (2015). La Singularidad está cerca: Cuando los humanos transcendamos la biología. Lola Books.
- Institute for the Future (2022) Scenarios of University in 2035, disponible en https://www.iftf.org/
- Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (2023). Building the future of education, disponible en https://goo.su/CganqNU